Un extranjero de un país que posea un tratado E-1 / E-2 con los Estados Unidos puede ingresar temporalmente para realizar inversiones o actividades de tipo comercial. Estas personas, y sus cónyuges e hijos de menos de 21 años de edad, reciben una visa E. Del mismo modo, un extranjero que sea un ejecutivo o gerente de una organización multinacional puede expandir su compañía en los Estados Unidos con una visa L. Los propietarios y empleados de una compañía que deseen realizar actividades comerciales luego de ingresar a los Estados Unidos entran con visas E-1. El comercio tiene que ser mayormente entre los Estados Unidos y un país extranjero con el cual EE.UU. tiene un tratado de comercio. El comercio incluye el intercambio de bienes o servicios y no se limita al intercambio de objetos tangibles. Dentro de los servicios que califican para la visa E-1 se encuentran: publicidad, contabilidad, informática, ingeniería y diseño, consultoría de negocios y servicios de una firma de abogados. El período inicial de estadía es de dos años, pero la visa se puede renovar por un período indefinido.

Los inversionistas que estarán supervisando una inversión significativa en los Estados Unidos ingresan con una visa E-2. Estas personas necesitan comprobar que van a tener un papel clave en el negocio, que han realizado una inversión real, sustancial e irrevocable en los EE.UU y que su empresa va a generar oportunidades de empleo para los ciudadanos estadounidenses. No pueden solamente tener el intento de concretar una inversión después de recibir la visa. Esta es una excelente opción para un extranjero que desea invertir en una empresa ya existente. No es una buena opción para alguien que solo tenga intenciones de invertir después que la visa haya sido otorgada.